El tratamiento de masculinización facial está diseñado para resaltar y definir los rasgos de manera natural, proporcionando una apariencia más masculina y equilibrada.
Las principales zonas que se suelen realzar para conseguirlo son:
Este proceso de masculinización puede realizarse de dos maneras:

La masculinización facial no solo ayuda a mejorar la apariencia física, sino que también contribuye a la salud mental y emocional, al dar a nuestros pacientes la oportunidad de sentirse más seguros en su propia piel.
Por tanto, la utilización de este tipo de tratamientos es una elección ideal para aquellos que buscan realzar esa masculinidad de su rostro de manera segura y no invasiva, proporcionando resultados visibles sin la necesidad de cirugía.
Además, tanto el Radiesse como el ácido hialurónico, al ser sustancias naturalmente presentes en el cuerpo, reducen al mínimo los riesgos y maximizan la compatibilidad con la piel.
Mayor definición de mandíbula, pómulos y mentón para una apariencia más fuerte.
Para lograr una estructura del rostro más proporcionada.
Recuperación del volumen facial para una sensación juvenil y fresca.
Mejora de la apariencia sin resultados artificiales.
Los efectos del tratamiento de masculinización facial comienzan a percibirse de forma inmediata desde el momento de su aplicación.
La duración de los rellenos tanto con ácido hialurónico como con Radiesse suelen variar en función de cada paciente, pero por lo general los resultados se mantendrán visibles durante aproximadamente un año.
Por último, y para que el efecto se prolongue en el tiempo, es necesario repetir el tratamiento en el intervalo indicado por nuestros profesionales.